En la década de los 80, los salones recreativos estaban repletos de juegos de plataformas que buscaban replicar el éxito de títulos icónicos como Super Mario Bros. y Wonder Boy. Entre ellos, Hard Head (1988) de SunA es uno de esos juegos menos conocidos pero que dejó una huella en quienes tuvieron la oportunidad de jugarlo. Con su estilo colorido, una jugabilidad peculiar y un toque de humor irreverente, este título merece un repaso en la historia de los videojuegos retro.
Historia y Premisa
Hard Head nos presenta a un peculiar protagonista de cabeza grande y actitud desafiante que debe atravesar múltiples niveles para rescatar a su novia, en una trama clásica del género de plataformas. El juego no ofrece una narrativa profunda, pero su tono humorístico y diseño caricaturesco lo hacen destacar.
A diferencia de otros títulos de la época, Hard Head se inclinó hacia una estética peculiar con personajes que tenían expresiones cómicas y situaciones inesperadas que rompían con la norma de los juegos de plataformas más convencionales.

Jugabilidad y Mecánicas
El juego sigue la fórmula tradicional de plataformas: avanzar de izquierda a derecha, saltar sobre enemigos y recolectar objetos. Sin embargo, Hard Head introduce mecánicas propias que lo diferencian:
- Ataques con burbujas: En lugar de saltar sobre los enemigos como en Super Mario Bros., el protagonista puede disparar burbujas para aturdir a los enemigos temporalmente.
- Items extravagantes: Durante el recorrido, se pueden recoger objetos que otorgan poderes especiales, como invulnerabilidad o mejoras en el ataque.
- Cooperativo para dos jugadores: Uno de sus aspectos más interesantes es la posibilidad de jugar con un amigo, lo que añade diversión y estrategia al desafío.
Los niveles están llenos de obstáculos, plataformas móviles y enemigos con patrones variados, lo que obliga al jugador a estar atento y reaccionar rápidamente.
Dificultad y Diseño de Niveles
A pesar de su apariencia amigable, Hard Head es un juego desafiante. Los enemigos aparecen en patrones impredecibles, y algunos niveles requieren precisión en los saltos para evitar trampas mortales. Además, al tratarse de un arcade, su diseño está pensado para consumir fichas, lo que significa que la dificultad escala rápidamente para mantener al jugador enganchado.
Los escenarios varían en diseño, desde praderas y cuevas hasta zonas futuristas, lo que mantiene la experiencia fresca y evita la monotonía.

Gráficos y Sonido
Para ser un juego de finales de los 80, Hard Head destaca por sus gráficos coloridos y personajes bien animados. Sus diseños exagerados y humorísticos lo diferencian de otros títulos de la época, aportando un estilo único.
El sonido, por otro lado, es simple pero efectivo. Sus efectos y melodías cumplen su función de acompañar la acción sin ser demasiado repetitivos.
Legado y Secuela
Aunque Hard Head no alcanzó la fama de otros juegos de plataformas de su tiempo, tuvo una secuela llamada Hard Head 2 lanzada en 1991, que mejoró los gráficos y mecánicas, pero tampoco logró captar la atención del gran público.
Hoy en día, el juego es recordado con nostalgia por quienes lo jugaron en las recreativas, y puede disfrutarse a través de emulación o en recopilaciones de arcades antiguos.

¿Vale la Pena Jugarlo Hoy?
Si eres fanático de los juegos de plataformas clásicos y buscas una experiencia diferente con un toque de humor, Hard Head es una opción interesante. Aunque su dificultad puede ser frustrante en algunos momentos, su estilo y mecánicas únicas hacen que valga la pena descubrirlo.
¿Has jugado Hard Head? ¡Cuéntanos tu experiencia y qué te parece este clásico olvidado de los arcades!